Y no es mas que eso.

domingo, 31 de julio de 2011

Hoy.

No puedo decir que lo siento, porque realmente no lo siento. Me duele, haber generado ese sentimiento de decepción, si eso. O mejor, me molesta haber decepcionado. Y no solo eso, sino que también me molesta, y lo hago constantemente, pasar de blanco a negro, sin pasar siquiera por el castaño oscuro. Y aún me jode molesta más, sentirme un cabrón.

El problema viene, cuando recapacitas. Dos semanas. Se podría decir que es poco tiempo, por ejemplo, para conocer a alguien. Cierto. Se podría decir, que es demasiado tiempo para estar sin alguien.

Recapacitando, lo único que se me ocurre, es que estas dos semanas fueron una cortina de humo para evitar ver lo que hay detrás. Para hacerme creer que no sentía lo que sentía. Y lo peor, es que esa cortina de humo tiene nombre (de ahí lo de cabrón) y que lo que hay detrás es realmente increíble.

Se me ocurren mil conclusiones para esto, pero voy a copiar unas palabras de un amigo que describen lo que siento.

"Bueno, hasta mañana. ¿Me dejas que te diga una cosa? (...) Te quiero."

lunes, 25 de julio de 2011

Acción,reacción.

Hoy vuelve a tocar reflexión. Vamos a intentar hacerlo genérico, como siempre, aunque todo siempre nace de una experiencia, o sentimiento personal.

Felicidad, toca esta vez. Felicidad, y mujeres. Términos que por desgracia (o suerte), casi van relacionados. Y digo casi, porque hay más cosas, generalmente más importantes, pero menos satisfactorias. Amigos, salud, familia, etc. Y digo satisfactorias, porque lo otro, se supone (se presupone, vamos), que siempre está ahi. Y suele ser verdad.

Felicidad. Vaya concepto. Dice la R.A.E, y no suele fallar, que felicidad es: Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.

Posesión de un bien, y/o, en este caso, pues yo ampliaría, a  satisfación por un acto, un bien, o una persona. Y como seguimos hablando, para no variar, de mujeres, pues nos viene al pelo.

Felicidad, y mujeres. Repito. Pues vaya dos términos. Hay algunos que incluso dirían que son incompatibles. O complementarios. Personalmente, creo que, incluso, pueden tener razón. Felicidad, porque consiste, en la satisfacción. Y mujeres, porque consisten, en la "no satisfacción". Y no precisamente porque quieran ellas. Sino porque su propia naturaleza, les impide concederla. Y todo eso, suele basarse en que no saben lo que quieren. Y como no saben lo que quieren, nosotros, pobres hombres, seres "mononeuronales", pues tampoco. Un día una cosa, al día siguiente otra. Y vienen las lamentaciones. Y las tristezas. Además, siempre optan por la vía errónea. Aparte de equivocarse. Toman decisiones para remediarlo, y que consiguen. Pues seguir equivocándose. Nosotros, en cambio, sabemos reaccionar. Y lo hacemos bastante bien. 

viernes, 8 de julio de 2011

Delgadito, versión 2.0

Dice la canción:
-Delgadito, ellas no quieren tus besos, si no les das todo el amor que hay en tus huesos.

Ojalá. Repito, ojalá, fuese así. No, eso era, o fue antes. Ahora, "ellas" no quieren tus besos, si no es sábado (o en su defecto, jueves) por la noche, y tanto "ellas" como el delgadito (o en su defecto, el gordito) llevan unas copas encima.

"No quieren tus besos ... ". Ahí, casi acierta. Casi. Tus besos, o "tus otras cosas". Y para. Solo quieren eso. Nada más. Si eso, algunas (que por desgracia son muchas) tampoco le harían un desprecio a tu cartera. Pero nada más. Ahora no hay relaciones, bueno si, pero escasean. Los últimos de Filipinas. "Líos". Vaya palabra tan fea. "Líos". Eso es lo que se lleva ahora. La palabra cariño, rápidamente se substituyó por morreos. Y nada más. No hay dobles sentidos, ni mas connotaciones. Cariño significa morreo, entre otras muchas cosas. Pero morreo significa morreo. Y punto.

"Si no les das todo el amor que hay en tus huesos". Ja! Me hace gracia. Porque en todo caso, no llegaría con eso. Tendrías (para hacer un símil fácil) que pedir una hipoteca de unas... seis, o siete, generaciones, para juntar tanto "amor" (palabra en desuso).

Delgadito, delgadito. Tienes dos opciones. Evolucionar. O ser un "apestado".

No, gracias.