Pues ya vuelve. Otra vez. La misma sensación. Otra vez, las malditas mariposas, revoloteando, y deshaciéndolo todo, cual tren de mercancías descarrilado, este mundo que se había creado en este tiempo.Y lo peor, no es eso, sino mi reacción, impasible, cansina, como si no creyera ya en esa historia.
Y no, vamos, claro que no. No me iban a cambiar de la noche a la mañana. Tampoco me atrevería. Vamos que no. No iba a coger yo, y hacer eso que tantos otros hacen tan bien. No. No sale. Solo sale un tonto comentario. Sobre un trabajo del que ya no recuerdo nada.Algo para iniciar conversación. Pero el comentario es tan absurdo, que no saca ni una risa burlona. Simplemente, la más que normal indiferencia. Y nada... No sale. Quizás porque no soy así, o quizás porque no pierda nada, y no me merezca la pena. No, descartado.
Pero bueno, mañana será otro día. Y pasado otro. Y nunca se sabe.
Y nada, aquí sigo. Al principio de la historia. Con un hola y un adiós en la boca, cuando hay suerte.
Palabras que jamás saciarán al vagabundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario